El que acepta mis mandamientos y los cumple, ése me ama-6o Domingo de Pascua

El que acepta mis mandamientos

La primera lectura de este domingo nos describe el ministerio de Felipe en los primeros días de la Iglesia. Felipe, como recordarán, había sido uno de los siete varones de recta conducta que fueron elegidos de entre los discípulos de Jesús para el ministerio del servicio, lo que hoy llamamos el diaconado. Como podemos ver en este pasaje, el ministerio de Felipe era continuar el ministerio de Jesús: predicar el Evangelio, cuidar a los enfermos y exorcizar a los endemoniados. ¡Y nota como esta labor trae alegría para el pueblo! Para esto mismo existe la Iglesia, para continuar el trabajo de Cristo. Y para esta misma misión somos ungidos los bautizados. Nuestro cometido es ser “otros Cristos” en el mundo. En este pasaje vemos también una de las bases para nuestro entendimiento de la naturaleza de los sacramentos del Bautismo y la Confirmación. Mientras que estos dos sacramentos están estrechamente unidos, hay precedente para su separación, como vemos con los conversos de Samaria que habían sido bautizados, pero no habían recibido la Confirmación.

En la segunda lectura de la Primera Carta de Pedro vemos una recomendación que los que trabajamos en la formación tenemos siempre presente: “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que les pida razón de su esperanza.” Por eso estudiamos, reflexionamos y predicamos su Palabra y su doctrina, para poder dar así razón de la esperanza que nos mueve a vivir en alegría, sabiendo que nuestros destino esta en el cielo. “Pero háganlo con dulzura y respeto,” nos indica San Pedro. La predicación para nosotros es invitar, proponer, no un obligar o imponer. La Palabra de Dios no necesita violencia para ser esparcida, los frutos los brinda el Espíritu Santo en la vida de aquellos que la escuchan con el corazón abierto. San Pedro nos llama a llevar una vida congruente con lo que predicamos, “más vale padecer por obrar el bien, si esa es la voluntad de Dios, que por obrar el mal.” Si nos toca padecer, que sea por hacer el bien, en imitación de Jesucristo que por nuestra salvación murió en la cruz.

En el evangelio tenemos las palabras de Jesús invitándonos a vivir una vida que vaya de acuerdo a nuestro sublime llamado a ser hijos de Dios. Los que creemos en Dios estamos llamados a hacer el bien.

La primera lectura de este domingo nos describe el ministerio de Felipe en los primeros días de la Iglesia. Felipe, como recordarán, había sido uno de los siete varones de recta conducta que fueron elegidos de entre los discípulos de Jesús para el ministerio del servicio, lo que hoy llamamos el diaconado. Como podemos ver en este pasaje, el ministerio de Felipe era continuar el ministerio de Jesús: predicar el Evangelio, cuidar a los enfermos y exorcizar a los endemoniados. ¡Y nota como esta labor trae alegría para el pueblo! Para esto mismo existe la Iglesia, para continuar el trabajo de Cristo. Y para esta misma misión somos ungidos los bautizados. Nuestro cometido es ser “otros Cristos” en el mundo. En este pasaje vemos también una de las bases para nuestro entendimiento de la naturaleza de los sacramentos del Bautismo y la Confirmación. Mientras que estos dos sacramentos están estrechamente unidos, hay precedente para su separación, como vemos con los conversos de Samaria que habían sido bautizados, pero no habían recibido la Confirmación.

En la segunda lectura de la Primera Carta de Pedro vemos una recomendación que los que trabajamos en la formación tenemos siempre presente: “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que les pida razón de su esperanza.” Por eso estudiamos, reflexionamos y predicamos su Palabra y su doctrina, para poder dar así razón de la esperanza que nos mueve a vivir en alegría, sabiendo que nuestros destino esta en el cielo. “Pero háganlo con dulzura y respeto,” nos indica San Pedro. La predicación para nosotros es invitar, proponer, no un obligar o imponer. La Palabra de Dios no necesita violencia para ser esparcida, los frutos los brinda el Espíritu Santo en la vida de aquellos que la escuchan con el corazón abierto. San Pedro nos llama a llevar una vida congruente con lo que predicamos, “más vale padecer por obrar el bien, si esa es la voluntad de Dios, que por obrar el mal.” Si nos toca padecer, que sea por hacer el bien, en imitación de Jesucristo que por nuestra salvación murió en la cruz.

En el evangelio tenemos las palabras de Jesús invitándonos a vivir una vida que vaya de acuerdo a nuestro sublime llamado a ser hijos de Dios. Los que creemos en Dios estamos llamados a hacer el bien.

Nuestra conducta no es una esclavitud, sino la respuesta de amor al Dios que nos amo primero. “Si me aman, guardarán mis mandamientos,” nos dice Jesús. Y no estamos solos en esta encomienda, tenemos la gracia de Dios y su fuerza que nos da el Paráclito Consolador que Jesús aquí nos prometía, y que recibió la Iglesia en el glorioso día de Pentecostés. El mundo ya no me verá, dice Jesús, pero ustedes sí. Jesús se le apareció a sus discípulos varias veces después de la Resurrección, y aún después de su Ascensión al Padre él continua habitando entre los fieles. El mundo no lo reconoce, no cree en él, nosotros tenemos una gran labor de proclamar su amor por nosotros ante un mundo incrédulo. “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama,” nos dice Jesús. El amor a Dios se prueba con nuestra conducta exterior. En esta semana de alegría pascual, te invito a realizar una obra de misericordia que muestre tu amor a Dios.

Nuestros otros canales de podcast aquí:https://vayanalmundo.org/red-de-podcasts-vayan-al-mundo/
Nuestro canal de videos aquí: https://www.youtube.com/c/InstitutodeFormaciónVayanalMundo/

Toma uno de nuestros cursos, completamente gratis! https://vayanalmundo.org/https://vayanalmundo.org/courses/

Apoya nuestra mision con un donativo: https://vayanalmundo.org/donations/donaciones/

Related Articles

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.